
Tú eres capaz de tantas cosas, tú eres magia, tú lo eres todo. Atrévete a creer en ti, antes de darle una oportunidad a alguien dátela tu primero, quiérete, ámate con todas esas líneas, esas marcas que te adornan el cuerpo, ese cabello rebelde, esa espalda ancha, esas manchas en tu cara, ese vello que sale, o esa barriga fuera de lugar. Ámate, ámate con locura y sin miedo, que todos esos “defectos” que te encuentras son parte de ti, de tu historia, de tu vida, por qué a fin cuentas las marcas son las pruebas de que hemos estado vivas, aprendido, crecido y disfrutado de todo aquello que nos hace ser nosotras. Eres inteligente, sensible, real; eres ese tipo de arte que las personas no suelen entender, aquella que a primera vista se hace un tanto extraña, pero si te detienes por un momento a observarla lograrías ver cada pincelada, cada trazo, cada boceto, mancha y borrón que existió detrás de la gran obra de arte que eres.